miércoles, 9 de abril de 2014

REFLEXION DE UN DOCENTE UNIVERSITARIO

REFLEXION DE UN DOCENTE UNIVERSITARIO
Por: Pavlusha K. Luyando Joo
luyandojoo@yahoo.com

Tengo  12 años de docente universitario en la facultad de medicina, y a lo largo de ellos he ido observando  la paulatina degradación del pensamiento  en los jóvenes.
Los jóvenes que ingresan hoy a las aulas universitarias tienen una preparación en cuanto a conocimientos generales muy vasta; sin embargo no lo mismo sucede en el aspecto moral, formativo y humano. Es decir hoy observamos numerosos universitarios con una hipertrofia en la dimensión intelectual en desmedro de la formación  humana, tan necesaria en la profesión médica.
Todo ello conlleva a que les sea muy difícil tener una visión profunda de las cosas, la reflexión no es el fuerte del estudiante hoy. Esto podría ser muy peligroso sobre todo cuando se trata de situaciones límites en donde está en juego la vida de la persona.

Es probable que esta carencia de mirada profunda de los fenómenos, hace que sus criterios sean muy influenciables; sobre todo  por las redes sociales o por cualquier titular impactante de los medio de comunicación.
El fenómeno  influyente de las redes sociales podría tener explicación en la poca profundidad de sus publicaciones, en donde predomina lo breve y lo emotivo. En definitiva influye en el pensar y el actuar de la persona que está expuesta de forma crónica a  estas redes.
Hoy más que nunca  el hombre tiene facilitado el acceso al conocimiento gracias al internet, pero hoy en día le cuesta más difícil discernir sobre los aspectos ético-morales cuando lleva a la práctica los conocimientos adquiridos.

En cuanto a la medicina; no se debería concebir a un médico formarse únicamente en cuestiones técnicas vinculadas a la profesión; sino más bien procurar que se forme también en humanidad, moral, principios. Hoy  en la medicina predomina la corriente del aprendizaje técnico, olvidándose del aprendizaje en principios ético- morales.
El principal problema es que el mundo moderno relativiza todo, y cuando hablamos de ética, de principios hay cuestiones que no se pueden dejar al relativismo o al “libre criterio”, sobre todo cuando en medicina hablamos de la vida de un embrión, de un anciano, de un enfermo terminal o de salvar una vida.

La ciencia a través de la técnica puede hacer muchas cosas asombrosas; pero ¿es ético que el hombre de ciencia haga lo que quiera con ella?

Si al joven estudiante de medicina no se le forma en principios le será muy difícil entender en toda su dimensión lo que significa salvar una vida.

lunes, 17 de febrero de 2014

Tres lecciones que no pueden faltar en la educación de los hijos

Tres lecciones que no pueden faltar en la educación de los hijos
fuente: La familia.info

En general, lo que todo padre busca es que sus hijos sean hombres y mujeres con calidad humana, personas íntegras, que hagan el bien; tanto a ellos mismos, como a la sociedad. A nuestro criterio, para lograr dicho objetivo, se necesitan tres enseñanzas principales, que necesariamente deberán ir acompañadas de muchas otras; sin embargo, este artículo pretende dar “señales” que servirán a los padres de guía para tomar el camino correcto en la educación.


Primera enseñanza: Educar la voluntad
 Es la base de la autodisciplina y la autorregulación, en primer grado; la obediencia, la reciedumbre, el esfuerzo y otras, en segundo grado. La voluntad combate la pereza, la negligencia y la flojera; por eso es un eficaz antídoto contra los vicios.

Gracias a la voluntad, el ser humano asume el control de sí mismo, pues desarrolla la capacidad para postergar deseos y para afrontar con una actitud acertada las situaciones que se salen de la zona de confort.

Otra gran maravilla de la educación de la voluntad, radica en que los padres evitan caer en una conducta sobre protectora que tanto daño hace en los hijos -inmadurez, inseguridad, dependencia, debilidad, nerviosismo, timidez, poca tolerancia al fracaso, escasa capacidad de adaptación-.

Es pues la voluntad, un elemento fundamental en el proyecto educativo de los hijos, el cual debe comenzar en los primeros años de vida, desde que los padres no ceden al llanto de su pequeño ante un capricho y más adelante cuando deben cumplir sus deberes escolares, organizar su habitación, etc.

Pautas a seguir:

Dosificar los regalos.
Exigirles de acuerdo a la edad.
No permitir que dejen las cosas sin concluir.
No hacerles las cosas que ellos mismos están en capacidad de realizar.
Realizar actividades que supongan esfuerzo y perseverancia.
Invitarlos a que se tracen proyectos a mediano y largo plazo.
En adolescentes y jóvenes, dejarlos asumir responsabilidades.
Darles las herramientas para superar los obstáculos, no hacer las cosas por ellos.
Dejarles que tomen cierto tipo de decisiones, les ayuda a formar su criterio.
Segunda enseñanza: Valorar a los otros, tanto como a sí mismos

Dos conceptos que deben ir de la mano: auto-estima y estima por los demás. Estimar a los demás es salir del egocentrismo, egoísmo y todo lo que parte del “ego”, para así valorar y darse a los demás. Esta enseñanza cobija los valores fundamentales de la interacción social: empatía, generosidad, comprensión, prudencia, respeto, amabilidad, honestidad, servicio, solidaridad y tolerancia.

Ahora, para tener una buena relación con los demás, hay que tener una buena relación consigo mismo. La autoestima brinda seguridad, firmeza, positivismo y determinación. Además, proporciona la capacidad de resolver problemas graves porque se afrontan con optimismo, lo que certifica una mayor tolerancia al fracaso.

Tercera enseñanza: Ser buenos y hacer el bien
 Reúne las dos enseñanzas anteriores. La rectitud sólo se logra si se ha educado la voluntad, igualmente si se tiene estima por uno mismo y por los demás.

El valor que mejor representa la rectitud es la bondad, la cual se define como: "Inclinación natural a hacer el bien. Desea y practica el bien con las personas, como resultado de poseer un corazón limpio y lleno de amor. Dulzura, suavidad y amabilidad de carácter.” *Definiciones de valores por Regino Navarro Ribera.

"Este valor se vive este cuando en las palabras e intenciones hay amor, cuando no se guardan resentimientos ni deseos de venganza, cuando no se queja de lo que le falta, sino que agradece cada cosa que Dios le da y acepta a quienes son diferentes. Y no se vive cuando… Se siente envidia por los logros de los demás, se es ajeno a las necesidades del otro, cuando se es poco comprensivo, y finalmente cuando primero estoy yo que el otro." *Valores en práctica por Regino Navarro Ribera.

Las anteriores enseñanzas deberán ir acompañadas de tiempo, dedicación, autoridad asertiva y por supuesto mucho amor. El éxito de las anteriores, sólo se logra si se ha creado un lazo paternal de confianza y cercanía. Se necesita tiempo para dialogar con los hijos, conectarse con ellos y poder conocerlos a fondo. Todo esto es fundamental para lograr los objetivos educativos para los hijos.



“El porvenir de un hombre no está en las estrellas, sino en su voluntad y en el dominio de sí mismo”  William Shakespeare

jueves, 5 de diciembre de 2013

El hombre sin Dios

El hombre sin Dios
Por: Pavlusha K. Luyando


Por medio de las cosas creadas se manifiesta la existencia y el poder de Dios.
Alardeando de sabios por nuestros conocimientos, nos hemos convertido en necios, cambiando lo bueno por lo malo.
Hemos rendido culto a lo creado, sin considerar al Creador de todas las cosas. Al haber perdido el punto de referencia caemos constantemente en el error.
Por ello el hombre se ha vuelto homicida, mentiroso, violento, irreflexivo, depravado, ladrón, soberbio, inventa una serie de maldades cada día.
Hemos llegado incluso a aplaudir a los de mente retorcida y a aceptar a los que cometen maldades, como  los que hacen abortos o matan ancianos en nombre de la ciencia.

El hombre sin Dios busca a tientas y no logrará salir del error, porque no tiene como; no encontrará apoyo seguro.

sábado, 6 de julio de 2013

LA FAMILIA: FUTURO DE LA HUMANIDAD

LA FAMILIA: FUTURO DE LA HUMANIDAD

Por: Pavlusha K. Luyando Joo
luyandojoo@yahoo.com


Ningún país del mundo puede pensar en su futuro si es que no lo hace en base al buen desarrollo de sus nuevas generaciones.

Un país debe preocuparse por sus generaciones futuras, no solamente desde la perspectiva intelectual; sino también por la calidad moral de sus individuos. La conjunción de estas dos realidades hace posible el verdadero desarrollo de una nación.

Para saber cómo se valoran las nuevas generaciones, solo basta echar una mirada a como se relaciona la sociedad actual frente a eventos trascedentes como el matrimonio, el embarazo y al tipo del apoyo que se da a las familias. Parece claro que en el mundo contemporáneo se infravalora la importancia del futuro.

Por ello todo lo que se haga por dar apoyo a las familias, está destinado a tener éxito e incluso a influenciar en otras personas y en la sociedad en general. Apostar por la familia es apostar por el futuro del mundo.

Es indispensable promover los valores de la familia, se debe amar a la familia; por ello también se debe advertir los peligros que la acechan y las herramientas de cómo superarlos.

El futuro de la humanidad está en la familia.

domingo, 5 de mayo de 2013

EL OSCURECIMIENTO DE LA CONCIENCIA DEL HOMBRE

EL OSCURECIMIENTO DE LA CONCIENCIA DEL HOMBRE
Por: Pavlusha K. Luyando Joo

Lima-Perú

El primer paso que debe realizar un enfermo es aceptar su situación, entonces pondrá todo de su parte parremedir este mal. Es decir el primer paso que cualquier persona debe hacer para curar su enfermedad es conocer y reconocer su enfermedad.

Incluso para los antiguos griegos el autoconocimiento tenía una crucial importancia, por ello en el templo de Apolo en Delfos escribieron “Conócete a ti mismo”.

Esta actitud de reconocimiento de la propia culpa (en los griegos “conócete a ti mismo”), parece que ya no tiene cabida en el mundo moderno. El hombre moralmente enfermo parece ignorar su mal y para él todo va bien; como si no pasara nada; o como si no tuviera que rendir cuentas a su propia conciencia.

Este endurecimiento del corazón, tal vez sea la forma más seria de la enfermedad que padece el mundo de hoy. Que consiste en procurar no tener sentimientos de culpa al abolir la noción de “bueno o malo”.

Incluso muchos rechazan la palabra “malo”; pues se opta por no tener una actitud reflexiva que choque con la conciencia misma. Todo hombre tiene una inclinación al mal; pero la tarea del hombre es discernir qué es lo bueno y que es lo malo a través de su inteligencia y su dimensión espiritual. Luego a través de su voluntad procurar optar por lo bueno, por más que sea muy difícil luchar contra sus inclinaciones.

El problema del mal es que causa una gran ceguera del alma, no se distingue entre el bien y el mal; trae confusión. Es como estar con los ojos oscurecidos y no ver el sol.

El eclipse y la deformación de la conciencia es el gran problema del hombre moderno; el hombre de hoy anestesia su conciencia suprimiendo su voz interior. El hombre moderno le cuesta muchísimo aceptar sus propios errores; es muy rebelde y reacio a decir “me equivoqué”.

Esta falta de humildad y oscurecimiento de la conciencia, es la negación de la realidad en que se vive, lo que conlleva al desprecio de la dimensión espiritual. Por ello el que rechaza la voz de su conciencia termina por rechazar a Dios y todo lo que se asocie a Él.

El problema es que cuando Dios desaparece del horizonte del hombre, el hombre se cree Dios, y esto es justamente lo que sucede con la cultura actual, que relega la fe como asunto privado o un rechazo total a la Fe.

El hombre de esta forma corre el riesgo de destruirse a sí mismo, porque el hombre ya no deja de tener puntos de referencia objetivos que le indiquen que es lo bueno y que es lo malo. El hombre confundido en sus ideas, naufraga en su egoísmo, ambición y crueldad, es dominado por sus pasiones desordenadas, la compasión se convierte en una anécdota, se olvidan lo valores más profundos

Las ayudas espirituales a través de ejercicio de sus creencias cobran vital importancia en el camino para ser mejor persona. Por ello el creyente tiene la preciosa oportunidad de ir más allá de este mero conocimiento psicológico, tiene la oportunidad a través de la confesión religiosa (presente en distintas religiones), ir creciendo en este conocimiento e ir ganando en humildad, pero con la diferencia de la presencia que se le otorga una especie de “gracia sobrenatural” al hacerlo.

Lo que sí es totalmente objetivo, que la confesión religiosa nos permite volver al camino del bien. Es un “reconocerse” constantemente a través del examen de conciencia.

El hombre de hoy es un gigante en logros de ciencia y conocimientos, pero un pigmeo en el conocimiento de sí mismo y en el aspecto moral. Lo único que hay que hacer es reconocer que muchas veces estuvimos equivocados.

sábado, 27 de abril de 2013

REFLEXIONES SOBRE LA BIOÉTICA EN LA POSTMODERNIDAD

REFLEXIONES SOBRE LA BIOÉTICA EN LA POSTMODERNIDAD
Por: Pavlusha Luyando Joo

El derecho
La Función social del derecho es el ordenamiento de la sociedad según criterios de justicia. Es decir que la finalidad del arte de lo jurídico es ordenar la sociedad. En efecto, la anarquía, la anomía o el ejercicio arbitrario del poder político, provocan inmediatamente el caos social; allí está faltando el derecho. El derecho ordena la sociedad conforme la justicia; la justicia es el criterio del ordenamiento social.

Concepto postmoderno de libertad.
El ser humano es un ser racional; esto implica que tiene capacidad de conocer la verdad objetiva con su inteligencia. Además es capaz de alcanzar el bien objetivo por su voluntad y mediante sus obras. La libertad implica la capacidad de hacer el bien o no hacerlo. Jamás autoriza a hacer el mal; aún cuando ella es un riesgo y una posibilidad derivadas-precisamente de la libertad. La libertad para autodestruirse o destruir al otro no es libertad, sino su diabólica parodia.

La llamada “modernidad” irrumpe con una violenta carga subjetiva, a la que se disfraza con el nombre de la libertad. El mundo moderno asoció la libertad subjetiva con el cientificismo racionalista. El avance de la ciencia daría al hombre la plena autonomía, la ansia de la libertad moderna estuvo siempre unido al mito del “progreso indefinido”. Por ello en estos tiempos modernos existe la creencia que los ava
nces de la ciencia y de la técnica son los que solucionaran todos los problemas del hombre, el avance tecnológico y científico –según esta creencia- son los que en definitiva le harán encontrar la felicidad al hombre.

Esta forma de pensar, acarrea en el pensamiento del hombre la consecuencia de buscar el desarrollo humano, solo en el ámbito material y se olvida de los aspectos de su desarrollo ético y moral. Cuando lo ético y lo moral están ausentes; poco a poco el individuo va convenciéndose de que el fin justifica los medios. Este es la consecuencia de una visión del hombre que solo apunta al desarrollo materialista del individuo, el cual influye en todas las áreas del quehacer humano, la medicina es una de ellas.

En efecto, el progreso de la ciencia racional llevó con ambas guerras, a la destrucción de buena parte de las obras humanas en todo el planeta, y a la muerte sistemática, racional y científica de setenta millones de personas. ¿Acaso las cámaras de gas de los nazis y las bombas atómicas de los aliados, no fueron descubiertas por la eficiencia cientificista racional, puesta al servicio de la barbarie? Setenta millones muertos en crueles circunstancias, fueron demasiados para mantener el mito del “progreso indefinido”, que estalló en mil pedazos cuando la humanidad tomó conciencia de lo sucedido entre 1914-1945.

Pensamientos patológicos: el escéptico y el sofista modernos
Cuando cae el mito del “progreso indefinido”, como resultante surgen dos formas de pensamiento patológicos: el escéptico y el sofista modernos.
Para el escéptico, la verdad perdió su sentido; si la ciencia no pudo liberar al hombre, y nada podrá hacerlo, buscar la verdad sería perder el tiempo, ¿para que buscarla? .

El sofista en cambio, pretende defender la idea del progreso indefinido, pero; ya que las evidencias objetivas le hacen ver el fracaso de esta concepción de progreso sin un marco ético y moral, procura (tal y como lo hicieron los griegos antiguos) de buscar argumentos (que más parecen pretextos), muchas veces sin tener como objetivo la búsqueda de la verdad y del bien.

Por ello, el postmodernismo reduce la verdad a la mera información, por eso lo que aparece en los medios de prensa, es aceptado por las masas como si fuera verdadero; y lo que los medios no recogen, simplemente “no existe”. Esta sería la razón, de que sea tan fácil manipular a la población, incluso a un número importante de profesionales que no han ejercitado la capacidad reflexiva ni la distinción entre el bien y el mal.

Los argumentos del hombre moderno
La búsqueda de la verdad, ya no es un problema para el hombre moderno, para él, la verdad y el bien son esencialmente relativos. Es verdadero y bueno solo aquello arbitrariamente decido que lo sea, y hasta tanto no resuelva que otra cosa – incluso lo contrario-, es ahora bueno y verdadero. El concepto de libertad queda reducido a pensar y hacer lo que se le plazca a uno, sin ver las consecuencias de ello (libertad absoluta).

El hombre postmoderno que cree identificarse con la libertad absoluta, se hace así mismo egoísta, individualista, subjetivo, caprichoso y con gran hipertrofia sentimental (mas le convence los argumentos emocionales que racionales).

Efectos del pensamiento de libertad absoluta en la medicina
En el campo de la medicina es importante tener una gran capacidad de reflexión y discernimiento ético –moral. En Europa y EEUU a consecuencia del deterioro moral y la percepción del ser humano identificado con la más absoluta y arbitraria libertad, están haciendo legales, abusos contra la dignidad y derecho de las personas; el aborto, la eutanasia; etc son algunos ejemplos de ello.

Si el cumplimiento escrupuloso de la ley es el fundamento último del Derecho, nada podría objetarse a los jerarcas nazis (recordemos que ellos legalizaron todas sus atrocidades). Sin embargo, como hay un bien y una verdad objetivos, la sola promulgación de una ley, no quita la responsabilidad moral ni jurídica a sus ejecutores.

Todos tenemos igual dignidad y derechos, por la simple realidad de pertenecer igualmente a la especie Humana. Por lo tanto, todo ser Humano es persona, es decir titular de derechos y obligaciones – en especial los fundamentales-

Las personas que defienden el aborto como si fuera un derecho, integrante del derecho a la vida de las mujeres; facilitar los homicidios es una actividad intrínsecamente inmoral e injusta, por tanto nadie puede reivindicarla como si se tratara de un derecho. Y, por ultimo, la realidad muestra algo inapelable: al despenalizarse el aborto, se realizan muchísimos más. ¿Acaso ese es el bien que se debe buscar?

Cualquier deseo subjetivo puede ser erigido en “derecho humano”
La concepción cultural según la cual la personal humana es libertad, y está entendida como autonomía absoluta; es que todo deseo subjetivo, se reivindica como si fuera un derecho. Se plantea de esta forma, que para ser feliz el hombre debe alcanzar todos sus deseos y caprichos. Aquellos anhelos que se identifican subjetivamente con la felicidad, deberían ser erigidos en “derechos humanos”.

La justicia pasa a ser “la constante y perpetua voluntad de dar al más fuerte lo suyo y lo ajeno”.

La regla general fruto del “consenso democrático” que sirve para resolver todos los conflictos entre interese, es la más bárbara y brutal posible: la ley del más fuerte. En todo conflicto, aquel que posea una cuota mayor de poder real, hará prevalecer su interés, por sobre el de los demás aunque sea injusto. En los aspectos que estamos analizando esta regla luce en forma evidente: la madre puede matar a su hijo por nacer –aborto-, el hijo puede matar a sus padres ancianos o enfermos –eugenesia, vía fecundación artificial-, el infiel puede obtener unilateralmente el divorcio vincular, los homosexuales pueden adoptar niños, etc.

Conclusión
Hoy en día muchas veces la técnica se contrapone a la ética con las consecuencias del caso. No se puede pretender la autonomía absoluta de la técnica, marginando toda consideración ética.

Los teórico nazis planteaban el concepto de “vidas sin valor”, de quienes se iban a asesinar en la cámaras de gas y plantearon el programa como imperativo ético. Es necesario decir que hay vertientes de la medicina que tienen un lenguaje similar al de los nazis.

No se puede fundar una ciencia ni un conocimiento práctico sobre bases sólidas sino se descubren los principios fundamentales de tal saber. En cuanto a la medicina es necesario definir cuales es el punto de referencia, la razón de ser en la medicina para asegurar un buen actuar del médico. ¿Cuál es el punto de referencia o la razón de ser del médico?, El punto de referencia del médico es el ser humano, para ello procura salvar su vida evitando siempre el mal a través del acto médico.

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